Poesías de enero
Por Alejandro Faus Avella
Vilanova i la Geltrú a Miércoles a 5 de Enero del 2005
Apreciad@s compañer@s del Frente, os felicito por la web me gusta mucho, pero me gustaría saber como van los frentes de lucha, ( acciones concretas ) no se detienen los ogros con poesías sino con balas, pero si sirve un poema para matar sus mentiras y denunciar las injusticias del pueblo de Chile acá podeís contar con mis poemas.
Quiero dedicar este poema a tod@s l@s pres@s politicos de chile (en
particular l@s rodriguistas ), creo que las palabras a veces están de más, y los sentimientos se tienen que expresar en los poemas como el agua de las cordilleras, ¿NO?, por supuesto
también si no os sabe mal, quiero saber si se le puede poner musica y que
suene desde las cárceles y desde todas las guerrillas de America Latina (
saludos a Mexico y al E.P.R.) y a mi madre de Colombia dos besos desde el
Mediterráneo de su hijo.
Alejandro Faus Avella
MI VIRGENCITA
Ojalá mis besos
no te duelan
virgencita
de Guadalupe
Mi virgencita
de los pobres
de los humildes
y de los rebeldes
Madrecita querida del cielo
que no me quede sin balas
que no me quede sin voz
como se quedó mi comandante
Mi virgencita
del pueblo
de Emiliano Zapata
y de Pancho Villa
Ojalá que se acabe
para siempre mi llanto
que mi hijo Ernesto
no maldiga mi nombre
Madrecita querida del cielo
que no me quede sin balas
que no me quede sin voz
como se quedó mi comandante
Ojalá que a mi madre
le de el último beso
como no se lo pude
dar a mi padre
Y que mi padre
que está en el cielo
me perdone por no
haber estado a su lado
para haberlo despedido
con un beso en la frente
Madrecita querida del cielo
que no me quede sin balas
que no me quede sin voz
como se quedó mi comandante
Ojalá virgencita
de todo México
y de los revolucionarios
de todo este mundo
Que nadie me llame cobarde
por haberme ido a luchar
al lado de los pobres
y dejar toda mi sangre
para que nuestros hijos
nunca pasen hambre.
Madrecita querida del cielo
que no me quede sin balas
que no me quede sin voz
como se quedó mi comandante