Barco vikingo
Por Alejandro Faus Avella
Vilanova i la Geltrú a no se que día
Os mando un poema para vuestros corazones, y para tí mi hijo también
Le he comprado un barco vikingo a mi hijo pero también le he escrito este
poema, que no vale gran cosa, pero a veces las palabras en el papel valen
más que las palabras que dicen las personas delante de un juez.
Alejandro Faus Avella
BARCO VIKINGO
A tus manos un barco
para jugar y soñar
es un barquito vikingo
pero es un caballo de verdad
Sí, mi Ernestito, mi tigre
es un caballo que galopa
sobre todas las aguas
en medio de los temporales
Nacen las leyendas
se escriben cuentos
y se guardan los libros
pero no los latidos
Fueron los vikingos
bravos marinos
feroces guerreros
y orfebres olvidados
La península escandinava
los vió zarpar al mundo
tesoros e historias guardan
hoy sus gentes en sus corazones
Fiordos de Noruega
costas cortadas
por los dioses
a golpes de hacha
Llevaron el fin del mundo
muy lejos de nuestros ojos
besaron los labios de América
antes que Cristobal Colón
Te dije que eran piratas
sí, mi campeón lo eran
remontaban los ríos de noche
durante la primavera
Entre los aromas del jazmín
y las flores de azahar de los jardines
besaron en la noche sevillana
los labios de la Giralda
La luna fue testigo
de esas noches
de fuego y de pasión
de poemas y de olvido
Tanto que navegaron
y tan poco que escribieron
en eso nos parecemos, mi tigre
tenemos sangre marinera