Poema: Mapamundi
Por TEA
Mapamundi
El mago puso el sombrero bocarriba
mientras en la mente su circo descubría,
de sus puños aliados le salían que,
apoyando sus trucos ellos pagarían.
Los bufones brincaban de alegría,
pregonaban las mentiras que hacían
los imperios de codicia que se urdían
en la magia del sombrero bocarriba.
Sin payasos este circo no servía,
del bolsillo, con su grito los traía.
Maromeros entre cartas escondía
y primates por la espalda descendían.
Los enanos del sombrero no salían,
su pobreza abundante lo impedía.
Sus riquezas a su mago seducían
y la magia de las deudas los hundía.
Domadores de su boca escupía,
al sombrero sometido mantenían
y con fuerza y artimaña
a las fieras de la jungla destruían.
Muy exótico el sombrero se veía,
los halcones de la capa provenían,
que a su mago el poder le concedían
y al mundo bocarriba mantenían.