Decir que los EEUU son el imperio más poderoso que ha existido en la historia de la humanidad no es ninguna novedad, mucho menos lo es su absoluta carencia de ética y moral a la hora de buscar justificaciones para lograr sus propósitos. A nadie ya le causa asombro la ausencia de armas de exterminio masivo en Irak ni la incapacidad del Consejo de Seguridad de la ONU y de la desarticulada Unión Europea para influir en los destinos de la humanidad. El gobierno de los EEUU demostró con total impunidad que hoy por hoy puede obrar a plena voluntad y antojo. Eso, desde mucho antes de la guerra contra Irak, Fidel lo venía advirtiendo. Esa realidad y un conjunto de antecedentes ocurridos en los últimos meses, pone a Cuba ante un virtual escenario de una posible agresión por parte de los EEUU.
Para muchos es extraño que los EEUU con tan increíble capacidad militar y mediática aún no haya “arrasado” con la revolución que hace tanto tiempo repudia. Fidel en el Primer Congreso del PCC en 1975 explicó con detalle el cómo fue posible que Cuba, a solo 90 millas, haya hecho una revolución sin que EE.UU. desatara una guerra devastadora. Parte importante de la explicación se basa en una suerte de “sorpresa estratégica” de la revolución y por otra parte en la existencia de la desaparecida URSS. En ese entonces Fidel aseguró que “cada uno de los pasos fundamentales que dio o quiso dar el imperialismo llegaban demasiado tarde y en todos los casos estuvieron preñados de subestimación al pueblo de Cuba, su capacidad de resistencia y su espíritu de combate”. Después de los años 90 ya sin el paraguas protector del campo socialista la posibilidad de la agresión la explicaba Raúl Castro cuando afirmaba que: “Jamás debemos descartar la posibilidad de una agresión militar directa, para lo cual ellos tienen actualizados sus planes de contingencia”. “Pero bueno, una cosa piensan los políticos que desatan guerras, a veces increíblemente con fines electoreros y otra cosa piensan los militares que tienen que librarlas y que están conscientes de dos cosas: primero, que Cuba no constituye ninguna amenaza para la seguridad nacional de EE.UU.; segundo, que el precio a pagar en vidas norteamericanas sería muy elevado. Con ambos juicios yo coincido” ...“si nuestro poderío defensivo y nuestra decisión de resistencia y victoria resultaran un disuasivo efectivo para evitar la agresión, ¡magnífico! ¡No queremos la guerra, sino construir en paz un futuro de bienestar para nuestro pueblo” .. “para nosotros evitar la guerra equivale a ganarla”. (Diario Granma 3 de diciembre 1996).
Después de las torres gemelas y de las guerras de Afganistán e Irak el escenario para Cuba cambió radicalmente e indudablemente cambiaron las consideraciones y criterios de los máximos dirigentes de la Revolución Cubana. Hoy la posibilidad real de una agresión de parte de los EEUU es mayor que nunca y así lo demostró recientemente Fidel en una extensa exposición en la televisión cubana el 25 de abril recién pasado.
Dentro de un amplio grupo de asuntos tratados por Fidel, quedó clarísimo que la conocida estrategia de “Guerra de Todo el Pueblo” -que desde antes de los años 90 vienen perfeccionando como instrumento para la defensa de la revolución- se ha actualizado de acuerdo a un detallado conocimiento del carácter de las guerras de agresión realizadas por los EEUU. Existe una clara y categórica voluntad de resistir la agresión. También quedó claro que en caso de guerra, finalmente los norteamericanos invadirán a Cuba, ante esto Fidel señaló con absoluta seguridad que la guerra recién comenzaría después que los soldados de los EEUU estén en las calles de ciudades y en los campos de Cuba. ¿“Bravatas” como tantos otros que han prometido previo a las agresiones norteamericanas?.
No se trata de estar de acuerdo o no con Fidel, la realidad es que desde el fallido asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 hasta hoy, Fidel nunca ha prometido nada, simplemente ha estado al frente de todas las contiendas que por casi 50 años ha tenido que enfrentar el proceso revolucionario y ha mostrado una inalterable consecuencia. Y nunca los gobernantes norteamericanos han podido adivinar, conocer o predecir a Fidel. Esa es la indiscutida historia ocurrida a los presidentes norteamericanos en los últimos cuarenta años. Pero Fidel ni es infalible, ni es el héroe “superman” creado para los norteamericanos.
Fidel apuesta a la mayoría políticamente culta y militarmente preparada población cubana. Fidel apuesta a un pueblo organizado y entrenado para resistir una agresión de tal magnitud. Fidel apuesta al profundo sentimiento de independencia y dignidad de un pueblo que por convicción no soportará la presencia de tropas extranjeras. Fidel apuesta al grado de preparación y organización de las tropas regulares y de las milicias. Apuesta a las ideas que demasiados cubanos han cultivado en tantos años de revolución. Apuesta a la unidad de mayorías que ante un enemigo tantas veces señalado olvida diferencias y contradicciones con la revolución y sus dirigentes. Fidel también piensa en la capacidad de respuesta del pueblo norteamericano que se moviliza cuando conoce la verdad.
En un momento de la comparecencia en la televisión, Fidel saliéndose del texto que leía, le pregunta a todos los asistentes que permanecían en el estudio de la TV, si estaban dispuestos a morirse en caso de agresión, para luego afirmar que cada dirigente que muriera en combate tendría un sustituto designado listo para continuar la lucha. ¿Espera una gloriosa pero inútil resistencia a un costo incalculable de vidas humanas?
No sabemos ni podemos calcular cuan devastador pudiera ser ese costo, pero en más de una oportunidad los cubanos han señalado que la independencia y la soberanía no tienen precio. Y una Cuba humillada y derrotada probablemente destrozaría en las multitudes del tercer mundo las aspiraciones y las ideas de cambios por la justicia social..
Fidel y los cubanos no tienen otra alternativa que luchar y resistir hasta vencer. “Patria o muerte” dejó de ser una consigna.
El Uribe.
Redactor de la pagina.
Vea antecedentes en la Comparecencia de Fidel en la TV cubana y en un interesante trabajo histórico investigativo acerca de “La resistencia de Cuba”