¡¡Sólo la lucha nos hará libres!!

¡¡Hasta Vencer O Morir!! Helicóptero de rescate
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¡PARA SEGUIR LUCHANDO! ... ¡Fuerza Popular, Revolución y Socialismo!




Sólo la lucha nos hará libres

 

UN ACTO DE UNIDAD RODRIGUISTA

Gran cantidad de compañeras y compañeros se hicieron presentes en la conmemoración de los 21 años del Primer Apagón Nacional, actividad realizada el 17 de diciembre en el Sinate (Sindicato Nacional Telefónico), bajo el nombre "Rodriguismo: Presente y Futuro", la que a pesar de comenzar retrasada por problemas técnicos, igual concitó la atención y gran solemnidad hasta pasadas las 23:00 horas.

El contenido, como su nombre lo indica, buscaba tratar y compartir lo que significa el "Rodriguismo" para todos los que han sido actores principales de su construcción histórica, además del presente y futuro de este pensamiento y práctica en las diferentes apuestas existentes.

Pasada una breve introducción, intervino primero un representante del grupo de rodriguistas internacionalistas, luego el FPMR, y finalmente el Colectivo Rodriguista en Prisión, quienes abordaron desde su visión las múltiples aristas de este tema, amenizados con algunas expresiones artísticas: el cantautor Eduardo, el grupo de teatro de La Victoria, AKRE, y el trío Los Vejara. Además de saludos, los que agradecemos.

A continuación publicamos las exposiciones, para vuestra información y reflexión.

Exposiciones del Acto

Exposición Rodriguistas Internacionalistas
Agradecemos la presencia de tantos hermanos y hermanas en este acto, acto que conmemora una de las acciones que hizo nuestro pueblo, el primer apagón nacional, hace ya 21 años, el 14 de diciembre de 1983, acción importante, porque fue el aviso público que a la lucha del pueblo chileno, sus mujeres, los jóvenes, pobladores, estudiantes y trabajadores, se sumaba un nuevo destacamento de combatientes, el FPMR.

Y con el respeto que nos merece el accionar histórico del MIR, diremos, que estamos conmemorando el primer apagón de los años 80, porque nos comentaron que a esos combativos compañeros, no les hacía mucha gracia que no hiciéramos esta aclaración, ya que ellos también hicieron apagones, y contribuyeron a la desestabilización de la dictadura.

Queridos hermanos, nuestro primer homenaje es para los trabajadores de construcción, recientemente fallecidos, en brutales accidentes de trabajo; seguimos sumando bajas en la lucha por ganar el pan. Este modelo económico, que en su sed insaciable de ganancias, viola todas las medidas de seguridad laborales posibles. Sus muertes no debemos permitir que sean en vano.

Hermanos, el Frente nació para combatir a una dictadura criminal; preclaros fueron los compañeros que decidieron su creación, me refiero a los dirigentes del Partido Comunista de esa época, independientemente de las diferencias posteriores, diferencias emanadas de la propia lucha, será el pueblo que juzgue las decisiones tomadas con posterioridad, no la opinión de sus actores.

El Frente nació para combatir a una dictadura criminal y eso todo el pueblo lo sabía, "la patria está tan mal, Manuel la pondrá en pie", dice el himno, los que hoy dicen que no sabían, con honrosas excepciones, eran los militares, los jueces, los grandes empresarios, los funcionarios del gobierno militar, sus ministros, los del jet set criollo, los dueños de periódicos, los locutores de noticias oficiales, que escamoteaban la palabra Patriótico, del nombre del Frente, cambiándolo por el de terroristas.

Derrocar a un gobierno legítimamente elegido, ¿es patriótico o terrorismo?, asesinar a los habitantes que tienen que proteger, ¿Es patriótico o terrorismo?, torturar a chilenos igual que ellos, ¿es patriótico o terrorismo?, hacer desaparecer a compatriotas, ¿es patriótico o terrorismo?, asesinar a mujeres y niños de su propio país, ¿es patriótico o terrorismo?, violar mujeres chilenas ¿es patriótico o terrorismo?, mentir descaradamente por los diarios y la televisión, ¿es patriótico o terrorismo?, usar los cuarteles, comisarías y casas del estado, para torturar, ¿es patriótico o terrorismo? Ilusamente piensan que los chilenos y chilenas, somos estúpidos e ignorantes.

Del lado del pueblo, sí hubo valor, en los trabajadores, sí hubo ética, en los pobladores, sí hubo arrojo, en nuestras mujeres, sí hubo valentía, en nuestros niños, sí hubo audacia, en los jóvenes, cuánta decisión, en los heroicos ayudistas, cuánto de amor al prójimo, y en los internacionalistas, sí hubo entrega. Todos estos valores encarnan el patriotismo, el patriotismo estuvo y estará siempre en las filas del pueblo, la patria estaba en este lado, de los cuales el Frente era uno de sus orgullosos destacamentos.

Cuando ose aparecer un nuevo tiranuelo, porque es posible que suceda, ya que no han sido juzgados los autores del golpe de estado y de los actos de la dictadura, como corresponde; nuevamente otros jóvenes chilenos, los enfrentarán, usando todas las formas de lucha que consideren más dignas, y los habrá también, no les quepa dudas, quienes usarán las armas para combatirlos, tal como le correspondió a los destacamentos populares, entre ellos el Frente.

Debemos reconocer que la lucha del pueblo, tuvo éxitos y fracasos, propios de la lucha verdadera, pero despertó el temor de los EEUU y obligó a que hubiera una salida del tirano, pero sin hacer mella a sus intereses, ni tampoco, al de los grandes empresarios. Está documentado, que la lucha en Chile, contra la dictadura, a ojos norteamericanos, avanzaba en beneficio del pueblo, por ello, el Comando Sur de las FFAA, de los EEUU, en 1986, obligó a Pinochet a aceptar la salida plebiscitaria, como finalmente sucedió.

No había nada más ético que luchar contra la dictadura, era el deber y la obligación moral y millones de chilenos lo hicieron, de diferentes y legítimas formas, así lo exigía el momento, con todos los recursos disponibles. Lo contrario era optar por la cobardía y los chilenos no somos cobardes.

Rendimos homenaje al obstinado patriotismo de los familiares, de los detenidos desaparecidos, de los torturados, de los ejecutados, en especial a sus madres, a sus compañeras y compañeros, a sus hijos, los informes que llevan los nombres, Rettig, Valech, con todo el respeto que merecen esos compatriotas, deberían llevar los nombres, de todas sus familias, es obra de ellos, de su terquedad y de su valentía sin límites.

Citamos con orgullo, a los familiares de las víctimas de la Operación Cóndor, que lograron por su propio esfuerzo, procesar al tirano, rendimos homenaje a los héroes anónimos, entre ellos a Enrique Correa Arce, que hasta ahora, es el primer caso por el que Pinochet está acusado de "autor de homicidio calificado".

La verdad y la justicia, en Chile no tiene tiempo límite, no esperaremos 50 años para saber, conocer, e identificar a los criminales, el mejor ejemplo, es la paciencia de organizaciones de Judíos, víctimas del holocausto, que aún hoy, siguen identificando criminales nazis.

Pedimos, que se forme una nueva comisión de notables funcionarios de gobierno y empresarios, seguro debe haberlos, para que hagan un informe, de cómo se escamoteó las propiedades y empresas del estado chileno, construidos en años y años.

Hoy las cosas son diferentes, existe un gobierno elegido por la mayoría de los chilenos, pero el modelo que administra, radicaliza paulatinamente a los sectores mas desposeídos, debido a las cada vez más mayoritarias diferencias sociales.

El modelo imperante, no es el que queremos, no luchamos por eso, esta democracia nos hizo a un lado, encarcela a los luchadores populares, millones de jóvenes no tienen espacio en esta democracia, como imperativo ético, nos proponemos al igual que en los 80, participar para construir un Chile mejor, en los 80 asumimos la obligación de tomar las armas, para terminar con la dictadura criminal, hoy el arma es la organización, la movilización y la participación.

Pensamos, por tanto, que los esfuerzos deben encaminarse a organizar, luchar y a construir, construir la unidad, en base a ideas, es la hora de nuevos referentes, en las que las ideas del rodriguismo, estarán presentes, avanzar en una nueva convergencia de ideas comunes, eso conducirá a convergencias orgánicas, cuando las condiciones, así lo ameriten.

Queridos hermanos y hermanas, nosotros vemos en cada organización popular que hoy existe, y son numerosas, a combatientes que lucharon contra la dictadura, estamos orgullosos de caminar con ellos, en especial, no podemos negarlo, a las que han tomado la idea del rodriguismo.

Compañeros, saludamos, en este aniversario a los presos políticos, rehenes de la transición, saludamos al compañero Salvador, a Fedor Sánchez y todos los presos políticos, ustedes, queridos hermanos, son patriotas encarcelados, y no dejaremos jamás de luchar por su libertad, exigimos que se les libere.

Tenemos un compromiso con los pueblos de Latinoamérica, sangre chilena quedó en el camino, estamos hermanados con los pueblos latinoamericanos, saludamos los triunfos de los hermanos sandinistas de Nicaragua, saludamos al pueblo venezolano, al pueblo argentino.

Saludamos la resistencia de los pueblos invadidos por EEUU, en Irak y Afganistán, estos pueblos tienen derecho a la autodeterminación soberana.

Saludamos al pueblo cubano, ejemplo de dignidad y solidaridad con la lucha del pueblo chileno.

Gloria eterna a la memoria de los combatientes populares.

A organizar, a movilizar y a participar.

 

Exposición Frente Patriótico Manuel Rodríguez
EL RODRIGUISMO COMO PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN

Este 21 aniversario del FPMR es también el primer año de aplicación del Proyecto Político sancionado en nuestro Primer Congreso. En la actualidad hay toda una franja de hermanos y hermanas que sin militar en el Frente se identifican con el Rodriguismo, y de una u otra manera "se sienten" parte de él. Pero ¿qué es en concreto el Rodriguismo?, es la pregunta que más de una vez ha dado dificultades al que le toca responder, ya que como todo fenómeno político es dinámico, es una permanente construcción política y humana que ha ido tomando cuerpo en la medida de su propio accionar. Por eso, sin ánimo de caer en academicismos o esquemas, es que queremos revisitar los principales contenidos que en este período definen al Rodriguismo y por tanto al propio Frente.

Bases del Rodriguismo
La relación entre la idea, el quehacer y la organización es lo que ha hecho surgir y desarrollar al Rodriguismo como corriente política, y fue nuestro Comandante Raúl Pellegrín, "Rodrigo", quien entre 1987 y 1988 realizó una de las más importantes síntesis o definiciones al respecto, cuando el FPMR asume su vida independiente, y Rodrigo como principal dirigente impulsa la transformación del Frente en organización Revolucionaria.

De partida, en alguna de sus elaboraciones plantea que: "El marxismo es siempre creador; hemos desarrollado la idea del Rodriguismo como una concepción de alto contenido ético y moral, enraizado en la historia de nuestra patria, capaz de entregar un marco de acción amplio..."

Con esta declaración de principios Rodrigo plantea que el FPMR debe resolver un problema que han resuelto todas las organizaciones revolucionarias victoriosas, (las no victoriosas no lo han resuelto correctamente), que es el problema de cómo ser una estructura de cuadros y al mismo tiempo ser un movimiento nacional. Esta aparente contradicción se relaciona con estructuras pero principalmente tiene que ver con el problema de la formación ideológica. Por eso, en el ámbito de la ideología Rodrigo planteó que el Frente es Marxista-Leninista y que el Rodriguismo es el leninismo aplicado a las condiciones concretas de hoy en Chile. El problema, decía Rodrigo, es que tenemos que hacer del Frente una organización amplia, de masas, por lo que hablamos del Rodriguismo como expresión de una política amplia:

"...Y eso se expresa en el Rodriguismo, que el Rodriguismo ya es, se diga lo que se diga, un fenómeno de masas. El Rodriguismo es un fenómeno de masas. Porque el Rodriguismo es el Marxismo - Leninismo aplicado, como nosotros en un núcleo central, a una situación concreta, pero a nivel de masas; el Rodriguismo es, hasta simplemente una actitud de lucha, que se va transformando en una opción de vida en un momento, entonces es mucho más, nos rebasa. Y creo que la solución creadora, la solución genial a este problema es el Rodriguismo. Porque es una solución inteligente, la aplicación del Marxismo - Leninismo a las condiciones concretas de nuestro país. Y las resolvemos con la herramienta científica, que al mismo tiempo abre las puertas a todo aquel que quiere incorporarse. Y así como tenemos la respuesta desde el punto de vista ideológico, tenemos la respuesta desde el punto de vista de la estructura que necesitamos".

"...ese problema de la amplitud, también lo resolvemos con crear una estructura... partido Marxista-Leninista, ... y al mismo tiempo crear en torno a este partido, todo este movimiento nacional." (Rodrigo acerca del Rediseño Político Interno, 1988)

Herramienta científica, estructura, actitud de lucha e incluso opción de vida, son los elementos gruesos que definen al Rodriguismo como pensamiento revolucionario nacional, que se identifica con la historia de las luchas populares en nuestro país y en otras latitudes. Su propio surgimiento e historia implica una política y una conducta intransigente de lucha decidida mientras exista el sistema de explotación.

Junto a lo anterior, el Rodriguismo fue generando en su desarrollo una moral y una ética, una conducta individual concreta que se espera de los hombres y mujeres del Frente, que también sintetizó Raúl Pellegrín en el concepto del militante acerado, que es capaz de estudiar y elaborar, de llevar a la práctica las ideas o los dichos, de transformar la mística en práctica concreta para trabajar de manera consecuente, verificando en la práctica nuestra política, Decía Rodrigo : ".. hay que hacer lo que dicen por ahí "no hay teoría revolucionaria, sin práctica revolucionaria" y a la inversa, tenemos que tener un constante proceso de implementación práctica, de hacer, pero al mismo tiempo, el hacer nosotros lo enriquecemos con la teoría".

Eso implica combatir las apreciaciones subjetivas, la falta de profundidad y la subestimación, así como eliminar los criterios cortoplacistas y tareístas que sólo pueden resolver los problemas de manera momentánea. Trabajar con perspectiva de construcción y sobre todo con el pueblo, aprender de él; cuidar la relación con las masas sin imponerle formas de organización y valorar su autonomía.

El Rodriguismo y la construcción del presente
Como se ve, el Rodriguismo es fundamentalmente aplicación, materialización de una idea, una teoría o un proyecto en un contexto determinado y mediante una estructura o instrumento político concreto. El carácter y contenido del Rodriguismo en el presente está dado a nuestro entender, por el objetivo fundamental de la política del FPMR en este período, que es la reconstrucción de Movimiento Popular, como eslabón fundamental en la generación de una correlación de fuerzas sociales, políticas y militares que logre disputar el poder a las fuerzas dominantes.

El FPMR es el instrumento político al servicio de la construcción de Movimiento Popular a través de su trabajo en cada sector social y territorio, práctica que busca generar las condiciones para que los sujetos sociales alcancen mayor madurez y participación, y se hagan protagonistas del proceso revolucionario.

Concebimos a este Movimiento Popular como una fuerza social conciente y politizada, organizada en torno a sus demandas sectoriales y nacionales, para enfrentar las políticas neoliberales y sus efectos en los diferentes sectores, ya sean estos poblacionales, estudiantiles o de trabajadores; sectores que no sólo poseen características comunes, sino que poseen además un nivel de identidad que les permite auto-reconocerse y definir los que son sus intereses permanentes ("clase para sí").

Ahora bien, ¿cómo se avanza a lograr estos objetivos generales?

Hemos descartado la inserción en la institucionalidad ya que el régimen político imperante está en general diseñado para cerrar el paso o bien absorber y cooptar expresiones políticas distintas a la del bloque en el poder, situación que en un contexto de desventaja o desorganización de los sectores populares y revolucionarios a escala nacional, vuelve estériles los diferentes intentos de enfrentarlo "desde adentro", de hecho dichas políticas no han logrado siquiera estar "dentro".

El Rodriguismo no intenta suplantar la organización que el pueblo se da o ejerce, ni menos generar representaciones artificiales dentro de las estructuras del poder actual, su institucionalidad o cualquier otra forma que represente este sistema, más bien nuestra opción es ser una alternativa de lucha, un instrumento de organización, formación y confrontación del pueblo con el yugo que lo oprime.

Entonces, a la hora de construir Movimiento Popular definimos distintos contenidos y mecanismos de trabajo:

En primer lugar, uno de ellos está vinculado a las necesidades elementales de cada sector social (sociales, económicas, culturales, etc), y en general a las mencionadas organizaciones y espacios de carácter legal o semi-legal de base donde se aglutinan estos sectores como tales, teniendo como centro lo local, incluso lugares físicos donde se estructuran. Estos espacios podrían contribuir en la medida que crecen en conciencia, organización y alianzas, por lo que nuestra acción respecto a estos organismos debe favorecer esta evolución.

En segundo lugar, buscamos potenciar iniciativas u organismos que se coordinen y desplieguen acciones (intervención) con alcance en lo nacional desde sus propios frentes de lucha sectorial o territorial. En la práctica concreta, este quehacer se podría manifestar como frentes político-sociales que logren aglutinar, agrupar o coordinar en torno a nuestra política a gran parte del contingente cercano al Rodriguismo y a las ideas anti-imperialistas y anti-capitalistas en general, aportando a su aplicación y difusión.

Nuestra intención no es levantar apéndices ni estructuras partidarias o para-partidarias, lo que pretendemos es el agrupamiento o la coordinación de personas, y eventualmente de otros colectivos políticos sociales que giran en torno al trabajo en poblaciones, universidades o escuelas, y trabajadores, en torno a temas de interés en la formación, propaganda y luchas sectoriales. Debido a este carácter, puede manifestarse como un organismo de abierto contenido y posicionamiento político, o corriente patriótica que pretende intervenir en los conflictos sociales del país, cuya referencia en cada caso debe interpretar un trabajo colectivo entre todos sus componentes.

Estos frentes político-sociales son los nexos concretos entre el FPMR (sus CR) y los sectores más avanzados de las masas, que debieran aportar a construir y constituir los sujetos de la revolución chilena. Esta tarea si bien será probablemente una labor compartida con las diferentes organizaciones políticas revolucionarias del país, no por eso el FPMR debe esperar necesariamente la convergencia entre éstas para iniciar este proceso, pues la constitución de los frentes político-sociales es en la práctica nuestra contribución a dicho objetivo.

El trabajo en los frentes políticos-sociales tiene como meta instalar a las masas en el ejercicio del poder, sin embargo, no serán aún expresión del poder popular, sino, expresión (en un inicio embrionario) del sujeto que tendrá como tarea la transformación revolucionaria de la sociedad. El poder popular como fenómeno, no surge de las voluntades y cabezas de los revolucionarios y de sus organizaciones, sino de la dinámica de la lucha de clases, que en ciertos períodos probablemente adquiera tal cualidad (en un mismo momento confluyen diversas contradicciones), situando a los revolucionarios y al pueblo en la coyuntura de la dualidad del poder.

Lo importante de esta construcción es no perder nunca de vista la relación dialéctica partido-masa, la cual debe respetar los espacios de decisión y el rol de cada uno en la consolidación de una fuerza única del pueblo. Esta concepción nos permite tener claridad en cuanto a las tareas actuales de cada uno y el futuro de la organización revolucionaria en el país en su conjunto. Por lo mismo, para dar mayor precisión a nuestra línea social o de masas, agregamos algunos criterios que deben observarse para el buen desenvolvimiento de esta orientación en general, así como también los contenidos por sujeto que hay que tener en cuenta a la hora de construir en cada uno de ellos.

Criterios para la construcción
Las tareas del período (en particular los frentes político-sociales) tendrán múltiples métodos y formas de aplicarse según el análisis concreto de las diferentes realidades de cada sector en el cuál estemos insertos, pero a la vez dotados de contenidos y criterios fundamentales que orienten el trabajo de masas rodriguista, el cual debe:

Permitir la construcción y fortalecimiento de las organizaciones sociales por medio de lucha y movilización por los derechos y reivindicaciones básicas en lo económico, social y cultural (con avances y retrocesos propios del período).

Promover la articulación y coordinación de los diferentes grupos que se encuentren trabajando en determinado sector, que permita además un intercambio político que incentive el protagonismo y la participación sin sectarismos u otras deformaciones que impidan la convergencia social y política. Entendiendo que la práctica de la coordinación es la generación de nuevos espacios o iniciativas entre organizaciones concretas (un espacio distinto), al calor de un activismo que debe hacer crecer y fortalecer el trabajo de todos los involucrados en un territorio, pero sin perder la mencionada perspectiva de establecer o potenciar coordinación y acción en lo nacional. La unidad de los sectores sociales será el resultado final de este proceso de convergencia en torno a las luchas y las demandas que se encuentran hoy parceladas, y debe tener como objetivo final una sola plataforma de lucha que aspire a la transformación social con miras al socialismo.

Profundizar la solidaridad como clase o sectores sociales, para vencer el individualismo generado por el sistema, poner en el centro la comunión de condiciones y necesidades preexistentes, recuperar y reivindicar la identidad y el papel protagónico que los sectores sociales tienen dentro de la historia. Así, se hace necesario impulsar la creación de espacios de confianzas, cooperación, creatividad y fortalezas tanto individuales como colectivas, principios que por años el neoliberalismo ha buscado socavar.

La construcción de sujetos sociales se sostiene en la identidad e independencia de clase, concretada en la autonomía o independencia de las organizaciones sociales respecto a las organizaciones y partidos afines al sistema o al bloque dominante, los organismos o zonas intermedias del aparato del Estado o las fundaciones internacionales dependientes del imperialismo o la socialdemocracia.

Aportar a la capacidad político-militar del pueblo por medio del desarrollo cualitativo y cuantitativo de la Autodefensa de Masas, vista como la labor organizada del pueblo en tareas anti-represivas, de protección, repliegue ordenado y vigilancia popular (proteger locales, dirigentes y miembros en general, de las organizaciones).

En cuanto a la metodología del trabajo de masas Rodriguista, este debe caracterizarse por: Capacidad de incidir en el desarrollo y conducción (contenidos y objetivos) del organismo social, lo que no debe confundirse con la vieja práctica de buscar la dirigencia del mismo como objetivo principal.

Proponer e impulsar métodos y formas de trabajo que eleven la calidad de la organización y la capacidad de movilización.

Levantar o fortalecer tipos de organización que aspiren a agrupar a todos los que tengan similares visiones de la realidad, plataformas y objetivos para el período.

El tipo de organismo a impulsar no puede suplantar, ser "fachada" o representación más o menos implícita del FPMR (que debe tener sus propios mecanismos de representación), ya que el quehacer concreto en el frente político-social tiene un carácter amplio, que mediatiza los intereses partidarios a través de sus intereses grupales. Nuestro trabajo debe permitirnos tener presencia e incidencia en distintos sectores, que proyectarán un movimiento popular con una referencialidad creada en la construcción misma, sin diluir nuestro carácter ni nuestros objetivos.

El carácter territorial de nuestra construcción debe expresarse (y medirse) a través de la incidencia concreta en los espacios y sectores de construcción y no sólo por un concepto geográfico.

Crear espacios permanentes de formación política y educación popular, creativos en lo temático y metodológico, con la participación plena de quienes forman el o los organismos (foros, talleres, jornadas de encuentro, etc.). En síntesis, el militante Rodriguista debe ser capaz de hacer propuestas políticas y metodológicas concretas y tener una actitud educadora en la organización social.

Reivindicar con hechos y aportes concretos la militancia política revolucionaria. La contraposición entre las organizaciones sociales y las organizaciones políticas sólo existe como problema con base objetiva cuando la organización o partido en cuestión lo es en el sentido burgués del término: un aparato organizativo en el cual personas que participan en el juego político institucional defienden intereses ya sea de los propios aparatos o de sectores o clases sociales dentro del sistema. Una organización política cuyo objetivo es transformar la sociedad, acabar con la explotación y la opresión capitalista, y cuya práctica no es oportunista o aparatista, no puede tener ninguna contradicción de fondo con una organización social genuina y al contrario se reforzarán y crecerán mutuamente.

Propugnar la autogestión material de las organizaciones sociales, que es resultado del trabajo colectivo y la participación real.

Utilización planificada de diversos medios de agitación y propaganda, como método para demostrar y denunciar las contradicciones e inoperancia del sistema ante las necesidades básicas de la población como el derecho a la educación, salud vivienda, alimentación ante las cuales el sistema no tiene soluciones de fondo (lucha ideológica).

Conocer las políticas públicas del Estado en el ámbito social, el impacto que ellas han tenido en el ámbito del desarrollo organizacional, la política y conciencia de la base popular, con el objeto de enfrentarlas con argumentos y acciones que garanticen los intereses del pueblo.

 

Exposición Colectivo Rodriguista
Compañeros y compañeras

Hermanas y hermanos

Saludamos a las organizaciones, al pueblo consciente, al pueblo digno

A los hombres y mujeres que no han claudicado

Aquí estamos los tercos, los porfiados, los intransigentes, los que luchan por una patria más justa, popular y revolucionaria.

Aquí estamos los que nos forjamos y nos construimos en las poblaciones, en las marchas, en las barricadas. Somos los mismos. Los de ayer y los de hoy.

Compañeros, estamos aquí, no sólo para recordar un año más del nacimiento del Frente sino fundamentalmente para reafirmar el compromiso de lucha con nuestro pueblo con las ideas y la acción revolucionaria.

Aquí hay una historia que no ha muerto, y esa historia está presente en los mártires y héroes, en las grandes acciones de combate contra el enemigo, pero sin olvidar que lo que nutrió y dio vida al Frente Patriótico, fue el esfuerzo anónimo y generoso de los miles y miles de luchadores sin rostros que se forjaron al calor de las marchas del hambre, las ollas comunes, las barricadas, los centros culturales, la propaganda clandestina y las luchas populares.

Aquí hay una historia que no ha muerto, pues el enfrentamiento contra la sangrienta dictadura criminal pinochetista y la lucha contra los gobiernos continuistas de la concertación es la misma batalla contra un modelo y un sistema, que es de opresión, injusticia, miseria y explotación. Un modelo que se esconde tras las leyes de amarre creadas por la dictadura, pero que profundiza la economía neoliberal, la dependencia y subordinación a las políticas imperialistas. Un modelo que legitima el abuso patronal, los sueldos de hambre, la represión, la cárcel política, la criminalización del movimiento popular y el sometimiento al hermano pueblo Mapuche.

Aquí hay una historia que no ha muerto. El legado que los rodriguistas recogemos de Manuel Rodríguez y Salvador Allende su legado patriótico de intransigencia y dignidad, ayer contra el imperio Español, hoy contra la prepotencia del capital transnacional y su yugo ideológico, económico, político y militar del nuevo imperio. Es el legado que se hizo carne, lucha y libertad en el comandante Rodrigo, en Aurelio, Tamara y en todos los Rodriguistas.

Hoy se abre una nueva etapa en la lucha de nuestro pueblo donde los rodriguistas deben tener un rol protagónico que jugar.

El rodriguismo es un referente moral basado en una historia de intransigencia de lucha y no-capitulación frente al enemigo. Pero no basta con ser una fuerza moral. Debemos construirnos en una fuerza real, reconocida por todo el pueblo y sus organizaciones. Ya pasó el tiempo de las largas discusiones y de la preparación sin fin. Es la hora de volver a tener confianza en nosotros mismos y en las potencialidades de lucha y creación del pueblo para abordar con decisión y coraje las tareas que nos demanda el momento histórico en que vivimos.

Es la hora de superar las soberbias, las mezquinas trincheras, los falsos espacios de poder, la heroicidad del pasado, todo esto es lo que nos mantienen divididos, atomizados y dispersos.

Tenemos la firme convicción que hoy ya el pueblo está empezando a forjar su camino y que nuestra tarea es ponernos al servicio de esta lucha. Que toda organización revolucionaria debe ser un instrumento en manos del pueblo para su verdadera liberación y el ejercicio de su poder. Es en torno a la lucha cotidiana, en el día a día, en los territorios, centros laborales, escuelas y universidades a lo largo y ancho de nuestra patria donde se va tejiendo la real unidad de clase y reconstruyendo el movimiento popular, que nace a fuerza de lucha, coraje y dignidad.

Es la hora de la más amplia unidad de los revolucionarios. Esta es la tarea más importante de hoy. Lo que debe unirnos es un presente de lucha y un futuro de victoria. Lo que brota desde las raíces del pueblo es un sentimiento imparable de odio organizado, de rebeldía, de insumisión, de exigencia de dignidad. ¡¡BASTA YA!! a tanto atropello, a tanta cobardía, a tanta sumisión. Tenemos la firme convicción de que en esta tarea que se levanta, tarea difícil pero enaltecedora, ninguna mano sobra. Todos tenemos un papel que cumplir. Todos tenemos una trinchera en este combate.

No olvidamos que nuestro norte es la libertad y la felicidad del pueblo. Es un objetivo central de todo individuo consciente. Es también un objetivo político para los rodriguistas y para todos los revolucionarios. Esto se logrará solamente con la construcción de una patria para todos, en otras palabras : el socialismo

Exigir refugio político para el Comandante Salvador es la tarea de todos.

Libertad al pueblo encarcelado, libertad para todo el pueblo

La lucha es de todos, la victoria es del pueblo.

¡Sólo la lucha nos hará  libres!