Cárcel El Manzano de Concepción / Enero - 2003
Los Mapuche somos un pueblo, una nación, una cultura milenaria que encontraron los primeros colonizadores de América, nos referimos a los españoles. Durante tres siglos de colonización española se vieron obligados a reconocer a la nación originaria mapuche; fue el único pueblo originario al que no pudo derrotar la corona española, estos reconocieron un territorio y la autonomía de nuestra nación. Existen a lo menos unos 28 tratados que ratificaban estos acuerdos políticos y territoriales.
Quien ocupó estos territorios por la vía político militar fue el Estado Chileno luego de 71 años de su independencia en los años 1881, es en este año que el Estado Chileno culminó una campaña militar que inicio en 1860, la llamada “Pacificación de la Araucania”. A partir de esta época comienza uno de los hitos más triste y oscuros para el pueblo mapuche, se pierde por la vía de la usurpación al 95% de nuestro territorio y se comete el más brutal genocidio que conoce nuestra historia, muere a lo menos un 60% de nuestra población. Los Mapuche teníamos un territorio de diez mil millones de hectáreas del cual Estado Chileno nos usurpo nueve millones quinientas mil hectáreas, tan solo nos entrego quinientas mil hectáreas en títulos de merced es decir un 5% de nuestro territorio reconocido por la Corona de España. En el marco del Conflicto Mapuche.
La discriminación y el intento de exterminio de nuestra pueblo a continuado durante todo el siglo pasado, esta vez intentando asimilar a los sobrevivientes de nuestro pueblo a la sociedad chilena. Frente a esta tensión que amenza de exterminio a nuetsro pueblo, que las comunidades en conlficto se han levantado e iniciado un proceso de reconstrucción.
Frente a este proceso la estrategia del Gobierno es encabezar una abierta persecución política en contra de las comunidades que levantan sus procesos de recuperación de tierras, en esta línea se concertan el ejecutivo, las policías, los Tribunales y demás entes del Estado Chileno.
La escalada de represión tiene como eje principal el fortalecer el avance de las inversiones capitalistas y proteger los intereses de los ricos dentro del Territorio Mapuche. A partir de este objetivo el Estado desarrolla otras maniobras como el hecho de levantar un proceso de intervención en las comunidades con el propósito de dividir, debilitar “la conciencia política de pertenencia de un pueblo, de una nación originaria”.
El estado Chileno atenta directamente en contra la integridad física y cultural de los Mapuche en el marco del conflicto a lo menos hay un centenar de personas mapuches heridas de balas, balines y garrotes utilizados por la policía; con perdidas de la vista, extremidades y otras muertes como el peñi Alex Lemun asesinado por una bala de la policía en la zona de Ercilla o como el peñi Carlos Reinao del sector de Lleu Lleu que apareció asesinado y descuartizado a juicio de los comuneros, por ser un activo participante de la lucha de la comunidad Pascual Coña que mantiene un conflicto con el empresario turístico Osvaldo Carvajal o como el baleo de cuatro hermanos de Tirua por parte de la Policía de Investigaciones o por las muertes que sucedieron en el sector Alto Bio Bio donde han muerto tres personas por causa del conflicto de esa zona.
En relación a los “Presos Políticos Mapuche” que se encuentran en las distintas cárceles de la Octava y Novena región, han tenido que asumir los costos de la represión política del Estado por ser dirigente o autoridad de su pueblo. Se persigue la idea política de continuar como pueblo con su cultura, identidad, territorio.
Detrás de los requerimiento judiciales esta la implacable mano del Gobierno y de los empresarios que ven amenazado en sus intereses. Más claro no puede quedar, hay jueces que reconocen que se sienten presionado. En la audiencia que me ha tocado asistir en el marco de la acusación por Asociación Ilicita Terrorista, que formula la Fiscalía en la Novena región, en contra de nosotros como integrantes de la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Zona Arauco Malleco, queda de manifiesto los intereses oscuros que se confabulan para perseguir a los Mapuche que reclaman sus legítimos derechos territoriales y políticos.
Los fiscales marcado por su comportamiento racista hacen un defensa de la institucionalidad opresora en favor de los ricos y formulan acusaciones en contra de los mapuche prácticamente sin fundamentos técnicos, sin pruebas lo único que le interesa es perseguir y mantener a los Mapuche presos para quedar bien con los políticos del poder y los empresarios, con esta actitud ellos van asegurando una carrera ascendente dentro del Poder Judicial, como ya se ha visto en algunos ascensos de ellos. Los cuales no son ignorantes sino que tienen conciencia política de lo que están haciendo.
Los Tribunales de Justicia Chilenos no garantizan imparcialidad en los respectivos juicios a los Mapuche, porque estos responden a una institucionalidad que históricamente nos ha oprimido, además la mayoría de sus miembros son racistas y porque existe una especie de influencia al cual el mapuche no tiene acceso para neutralizarlo.
Con el accionar de los tribunales se han ido construyendo nuevos mitos para confundir a la opinión pública, como el hecho que se le considere al Mapuche por luchar por sus derechos como “peligro para la sociedad”. El Mapuche que lucha por su cultura, su identidad, su tierra, su ideología no es un peligro para la sociedad, sino que es un peligro para los ursurpadores, para los empresarios que nos robaron los territorios y para los intereses colonialistas de un estado opresor, para nadie más somos un peligro.
Los Mapuche abrazamos valores humanitarios contrarios a los postulados destructivos del sistema opresor capitalista. Lo que si existe es una oposición a los afanes destructivos del rico, del empresario, no aceptamos que se destruya la naturaleza, que se destruya nuestra cultura, nuestra identidad. Queremos alcanzarla justicia y verdad; queremos recuperar nuestro territorio, nuestra autonomía.
Resulta aberrante escuchar acusaciones, como lo que sostiene la Fiscalía, los Tribunales al decir que los Mapuche presos y otros infunden el terror en la población. Estas como otras acusaciones son postulados doctrinarios que han asumido históricamente los opresores para confundir a la población y avanzar en la concreción de sus intereses opresores y capitalistas. Al igual que hacer responsables a todos los chilenos (pobres y marginados) de la deuda histórica que tiene el Estado y los ricos con los Mapuche.
Hay que reafirmar que los únicos que deberían tener temor son los ricos que han hecho fortuna con nuestras tierras y recursos. Los pobres, marginados y aquellos no mapuche que no dañen la integridad de nuestro pueblo serán siempre respetados en sus derechos. Las comunidades no alimentan ni mantienen conflictos con pequeños parceleros no mapuche, sino con las grandes empresas y algunos particulares latifundistas.
El Estado como sistema y estructura debería garantizar la devolución de estos territorios usurpados, sin embargo sabemos que estos se contraponen a los intereses, a los compromisos que tiene el Gobierno con los ricos, por lo tanto no se confía en la institucionalidad del Estado como instancia que solucione los conflictos, sino que las comunidades tendrán que trabajar en la acumulación de fuerzas para seguir luchando por sus derechos.
Las comunidades cada vez fortalecen su organización para controlar sus territorios en disputa y avanzar en la comprensión de un proceso de lucha mayor que nos conduzca por el camino de liberación de nuestro pueblo. La decisión de luchar por nuestros legítimos derechos es una decisión sin retroceso que van asumiendo paulatinamente las comunidades como único camino que nos asegurará una futura existencia de pueblo. En principio las comunidades que decidieron emprender el desarrollo sus conflictos fueron pocas, pero en la actualidad son un centenar las comunidades que desarrollan sus procesos de luchas para recuperar sus territorios. Ellos han construido fuerza social y política propias que le permiten controlar algunos espacios territoriales de sus originarios territorios.
La organización y la unidad de las comunidades en conflicto ha permitido posisionar las zonas en conflictos; ya no son comunidades aisladas sino que son zonas, las declaradas en conflictos como el Lleu Lleu, Ercilla, Tirúa, Cholchol, Traiguen, Collipulli. Este es un logro tremendamente importante para el movimiento mapuche autónomo que recompone su tejido social en base a un proceso de control territorial. Este proceso derriba la estrategia comunicacional del Gobierno y de los grupos de poder que pretenden deslegitimar la justa lucha de las comunidades calificando al movimiento autónomo de “delincuentes”, “Bandas”, “Grupos aislados” o “Terroristas”.
Como ya lo he mencionado los presos políticos Mapuche son autoridades tradicionales de las comunidades en conflictos como los Lonkos (Máximo representante de una comunidad) y Werkenes (Mensajeros y asesores políticos de las comunidades).
En cuanto a los hermanos chilenos presos vinculados a la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco Malleco. Tengo que decir que ellos son victimas de una persecución por ser solidarios con la causa de nuestro pueblo, de alguna manera han comprendido la inmensa injusticia que se ha cometido en contra de nuestro pueblo. Ellos son pobladores y estudiantes que residen en la capital de la Araucania que han solidarizado con manifestaciones desde sus universidades, desde la calle de esa ciudad con nuestra causa.
En cuanto al supuesto financista chileno nacido en Chile con raíces polaco y vinculado supuestamente en tiempos anteriores al movimiento Patria y Libertad, grupo de extrema derecha; tengo que decir que este señor nunca participo de la Coordinadora ni tampoco financió actividades de la organización solo sabemos que por su espíritu solidario hizo aporte economicos a personas y familias de comunidades mapuche del sector de Collipilli, así como los aportes que hizo a otras entidades de esa zona, como bomberos, iglesias, gendarmería e incluso a carabineros. Nos sorprendió su detención y posterior encarcelamiento, sin embargo, hemos sabido que la estrategia del Gobierno y de la Fiscalía era restarle apoyo social y simpatía a la coordinadora en esos sectores que se definen como de izquierda sobre todo en el ámbito internacional, donde personeros vinculados al gobierno han hecho trabajo con esos propósitos.
Con esto queda más clara la practica, la decisión del Gobierno de los Tribunales de Justicia Chileno, para perseguir a todos los que se relacionen, solidaricen con el movimiento autónomo levantada por las comunidades en conflicto territorial. Se intervien teléfonos a abogados, asistentes sociales y periodistas.
Estamos seguros que la represión y la persecución policial en contra de los Mapuche continuará, pero no detendrá las movilizaciones de las comunidades, han iniciado su decisión de luchar por sus justos derechos políticos y territoriales, hay bases y condiciones para ellos (existe extrema pobreza, la amenaza de exterminio, comunidades en proceso de lucha, etc)
El Gobierno pretende ocultar el conflicto Mapuche y sacar cuentas favorables para darle tranquilidad a los empresarios para que continúen invirtiendo en territorio Mapuche.
Esto se dejo ver en la jornada que encabezó el Subsecretario del Interior que analizó el conflicto mapuche junto a los Intendentes, Gobernadores y jefes policiales de Carabineros e Investigaciones de las regiones Octava y Novena allí ellos dijeron que con el encarcelamiento de algunos dirigentes el movimiento Mapuche estaría desarticulado. Sin embargo su preocupación es articularse de mejor forma para intervenir en las zonas de conflictos mapuche. Con esto pretenden su política del garrote (represión) y de la manipulación (engaño). Ante esto las comunidades Mapuche autónoma continuaran en sus procesos de lucha para alcanzar su territorio y su autonomía. Los Mapuche resistiremos y reconstruiremos nuestra Nación Originaria.
Por último pedimos entendimiento, apoyo social y político a la comunidad nacional e internacional y que no se dejen engañar por la estrategia opresoras de un gobierno que pretende exterminar al Pueblo Nación Mapuche.
A las organizaciones, movimientos, pedirles que afiancen sus procesos para avanzar por el camino de la justicia y la libertad de nuestros pueblos, naciones. Los mapuches somos una nación que lucha por sus legítimos derechos de territorio y autonomía.
Declaración Pública de Víctor Ancalaf desde la Cárcel de Concepción
Ante los últimos acontecimientos relacionados con mi procesamiento judicial y la persecución político-policial que afecta a parte importante del movimiento mapuche en la actualidad, declaro desde mi encierro en la Cárcel El Manzano de Concepción lo siguiente a la opinión pública nacional e internacional:
En fecha reciente, la Corte de Apelaciones de Concepción ha ampliado en 30 días más el plazo de investigación para el ministro Diego Simpertigue, quién instruye un requerimiento por Ley Antiterrorista en contra de quienes componen la resistencia pehuenche a la multinacional Endesa-España en el Alto Bio-Bio, causa judicial en la cual me encuentro sometido a procesamiento como supuesto responsable de una serie de atentados ocurridos en dicha zona y por tanto encarcelado en este recinto penal desde noviembre del año 2002.
Esta decisión de la Corte de Apelaciones sólo viene a ratificar lo irregular del procesamiento que me afecta en lo personal como dirigente mapuche, por cuanto hasta la fecha y a más de un año de iniciada la investigación, el ministro Simpertigue a carecido de antecedentes y pruebas concretas que me vinculen con los hechos, recurriendo a declaraciones de testigos de dudosa procedencia y otras confesiones obtenidas bajo presión por la inteligencia policial, como únicas fuentes de información para prolongar mi encarcelamiento y demostrar ante sus superiores del gobierno y de Endesa resultados; positivos; en su trabajo.
En ese sentido, considero que el respaldo entregado al ministro por la Corte de Apelaciones en su decisión de ampliar el plazo de investigación en mi contra sólo viene a demostrar el complot existente a nivel de tribunales y ministerio de justicia en contra de la lucha territorial de nuestro pueblo en su conjunto, por cuanto lo que se está juzgando hoy no son mis actuaciones personales, sino más bien el rol de dirigente político que he asumido en los últimos años como parte del movimiento mapuche y como vocero de las comunidades en conflicto situadas en la zona de Collipulli.
Esta situación que me afecta no es, sin embargo y lamentablemente, exclusiva sobre mi persona. Por el contrario, se repite en distintos puntos del Wallmapu donde decenas de nuestros jóvenes mapuche y autoridades tradicionales cumplen penas de reclusión por el sólo hecho de luchar por aquello que como personas y como pueblo nos perteneció no hace muchos años.
Me refiero a nuestro territorio y a nuestra libertad como nación. Es el caso de la reciente condena judicial que acaba de ser decretada por el Ministerio Público en contra de los peñi Pascual y Rafael Pichún Collonao, dignos representantes de la juventud que compone las comunidades en conflicto de Traiguén, así como las numerosas condenas que aun se mantienen en carpeta y listas a ser notificadas en contra de cientos de luchadores sociales de nuestro pueblo. Esas son pruebas más que claras de la posición; fascista; adoptada por el gobierno a la hora de enfrentar las justas demandas y reivindicaciones levantadas por las distintas organizaciones mapuche de nuestro pueblo.
Creo firmemente que el llamado conflicto mapuche o conflicto indígena, como le llaman los medios de comunicación, nunca podrá ser resuelto por los tribunales de justicia. Se trata, como cientos de veces lo hemos planteado frente a autoridades de distinto rango y en distintas épocas, de un problema político, donde la responsabilidad del Estado chileno en la perdida de nuestra independencia y la usurpación de nuestro territorio histórico no puede ser dejada de lado como si sólo se tratara hoy de un conflicto entre particulares o privados, como gustan de repetir los voceros del señor Ricardo Lagos por la prensa.
Es un error del gobierno tratar de responder a nuestras movilizaciones con represión policial y arrestos selectivos, desvirtuando una lucha que es política y cultural al colocarla en el mismo plano de las acciones de los delincuentes comunes. Este error del gobierno tendrá sin embargo sus consecuencias a futuro, más aun considerando que tras cada golpe represivo, que tras cada atropello a nuestros derechos humanos, tras cada asesinato policial impune, tanto la conciencia de nuestra gente, su combatividad y el sentimiento de ser una nación distinta a la chilena se refuerza con mayor intensidad. El gobierno quizás no lo sabe, pero poco a poco esta cabando con sus errores y desinteligencias la propia tumba donde descansarán a futuro los restos del estado unitario chileno. Y para entonces, ni sus fuerzas policiales, ni sus cárceles, ni sus tribunales de justicia, ni sus fiscalías antimapuches serán para todos nosotros suficientes.
Pu peñi, pu lamgen, ciudadanos chilenos, oprimidos por el estado y sus políticas económicas al igual que todos nosotros: Digamos basta a la injusticia que comete el gobierno socialista contra nuestro pueblo, digamos basta a la pobreza de nuestras comunidades y a la miseria en que estamos condenados a mal vivir. Libertad y justicia para nuestros pueblos, libertad y justicia para nuestros presos políticos y para todos aquellos hermanos chilenos acusados también de terrorismo por luchar con las armas en otros tiempos por una sociedad más justa y solidaria. A luchar organizados, ya que está pelea de los mapuche por nuestros derechos territoriales y políticos recién comienza. Ese es mi pensamiento que hoy les entrego.
¡Marrichiweu, diez veces venceremos!
Desde la Cárcel El Manzano de Concepción
Módulo 9 de Prisioneros Políticos /
Víctor Ancalaf Llaupe,
Dirigente mapuche de Collipulli