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Chantaje a todo el planeta El marxismo y Lenin en particular, define la política como toda actividad (económica, militar, social, cultural, diplomática, etc.) que realizan las clases para proteger sus intereses. Y de Clausewitz sabemos que la guerra es la continuación de la política por otros medios, es decir, por medios armados.
Entonces podremos comprender que toda guerra tiene sus antecedentes y causas políticas. Así, el actual conflicto no comenzó el 11 de septiembre en Nueva York, en rigor comenzó hace muchos años cuando EEUU se involucró de manera indirecta en toda la región del actual conflicto. Apoyó y armó a unos contra otros y en ocasiones de manera directa, como contra Irán o contra Iraq, o contra los palestinos. El impacto de las torres desmoronándose sin duda marca un momento importante, pero se trata de un paso más en la escalada de violencia emprendida hace años por los Estados Unidos en la región. En esta espiral de violencia -con la mejor de las justificaciones- EEUU lanza una acción militar en forma de expedición punitiva contra un pequeño y pobre país que no tiene grandes medios para defenderse mas allá de sus armas ligeras de infantería.
En nuestro Documento Central elaborado en septiembre del 2000, no nos equivocamos al caracterizar al imperio y su propensión al uso de la fuerza militar para aumentar su influencia en todo el mundo. Su decisión de impulsar una guerra sin fronteras y sin plazos son prueba fehaciente de sus afanes hegemónicos a escala mundial.
El Asia Central tiene una importancia económica que no tenía Somalia en el cuerno "nor-africano". Allí los norteamericanos, a pesar de haber recibido un humillante golpe donde prácticamente aniquilaron a una de sus compañías, prefirieron abandonar el país con la cola entre las piernas y clausurar su operativo "Devolver la Esperanza" como paternalmente le habían denominado a esa operación.
Afganistán y sus alrededores representa una zona de importantes intereses geopolíticos y económicos para los EEUU. Grandes reservas de petróleo, de gas y la producción y tráfico de heroína. Instalar algunas bases militares permanentes y colocar un gobierno títere afín a sus intereses -en lo que quede o en una parte del país- es un paso necesario. Su presencia significa una punta de lanza intimidatoria para cualquier negocio en lugares que hasta el presente eran consideradas zonas de influencia de Rusia o de China.
De hecho, lo que hoy día se está dibujando es la fase final de un nuevo diseño geopolítico mundial. Un nuevo reparto del mundo en términos de acceso a recursos estratégicos fundamentales para la subsistencia del modelo económico mundial. El control del crudo y el gas de Asia Central significa la posibilidad del Imperio de diversificar su acceso a ese vital recurso. Actualmente su economía depende en gran parte de las reservas del golfo pérsico, región que si bien es acólita a USA, muestra rasgos de convulsión que en caso de desestabilización significarían una seria afectación para el acceso a los vitales energéticos que alimentan la economía occidental. Bajo este prisma se explica la participación de los europeos en la guerra e incluso las maniobras realizadas por Rusia y de algunos países vecinos de Afganistán. No por otra razón altos personeros del gobierno de EEUU y de Europa califican a la actual guerra como "imprescindible para la seguridad nacional".
El enemigo "estratégico" de la superpotencia se llama ahora "terrorismo", vaguedad que le sirve para meterse en cualquier lugar del mundo, pero su ojos apuntan en realidad o sobre todo a China. En pocos años es lo más probable que este inmenso país se convierta en su mas fuerte rival económico (y por tanto político). Es principalmente a China a quien se pretende controlar este verdadero "grifo" de las reservas energéticas del Asia Central. Los dirigentes norteamericanos saben que de acuerdo al notable crecimiento económico chino, dentro de pocos años estas reservas pueden resultar vitales para su desarrollo.
Hoy EEUU juega con la desestabilización mundial. Incluso ha optado por profundizarla y prolongarla en el tiempo para obtener un máximo provecho. Ese ataque del 11 de septiembre le ha servido para tomar la iniciativa agresiva y lograr los pasos que tenía planeados desde hace tiempo. Muchos de los cuales ya los estaba implementando. Pero esta practica -tal cual efecto dominó- exacerba nuevos y viejos conflictos regionales. Israel se aprovecha e intensifica sus crímenes y agresiones contra el pueblo palestino. Rusia inicia una ofensiva contra los separatistas chechenos; se caldea la frontera entre la India y Pakistán y los cachemires atacan. Todas las Fuerzas Armadas del área están en pie de máxima alerta... Ya se habla del empleo de armas químicas y bacteriológicas y están amenazando con el uso de armas nucleares. Y es probable que EEUU para lograr su objetivo de aniquilar a las fuerzas del taliban -que se aprestan para la lucha semiguerrillera en las montañas-, emplee el arma de exterminio en masa (en sus versiones "no persistentes").
Con esta escalada EEUU impone una vez más el chantaje a todo el planeta, hoy se sienten con el derecho de poder atacar donde ellos quieran y cuando ellos quieran. Para ello van creando condiciones de todo tipo. Esta es la "globalización" norteamericana: todo el planeta subordinado a sus "intereses" globales que propician y justifican una guerra que también es global. Y todos aquellos que se interpongan, perjudiquen o hagan peligrar a esos interese vitales, son simplemente enemigos a quienes hay que destruir.
En esta perspectiva han ido abarcando todas las esferas políticas y militares. A Rusia ya la han subordinado en cuestiones clave como la aceptación al uso de su espacio aéreo, a instalar bases militares en países limítrofes, a prestar apoyo en información secreta y los obligaron al cierre de la base de radares de Lourdes en Cuba que tanto molesta al megaimperio. Seguramente estos "regalos rusos" tendrán su recompensa en beneficios económicos, pero es un claro retroceso de la influencia de Rusia ante un claro avance hegemónico de EEUU.
Organismos internacionales como las Naciones Unidas ha sido virtualmente ignorada. A todos los países desarrollados los han "motivado" a cerrar filas junto a ellos. Los gobiernos del tercer mundo, -descontando honrosas excepciones-, se han subordinado plenamente a los mandamientos del Imperio. Aunque algunos lo hacen en medio de grandes conflictos internos que probablemente le pueden provocar sorprendentes giros en su estabilidad política. Pakistán y la India son claros ejemplos. En América Latina se espera una "re-actualización" del "Plan Colombia" talvez para implementarlo con verdaderas agresiones posterior a una relativa calma del clima guerrerista en Centro-Asia.
Sin embargo, esta política no será fácil para el Imperio. En lo coyuntural EEUU no podrá mantener por tiempo indefinido la desestabilización mundial en base a factores subjetivos, y tampoco le conviene desde el punto de vista económico, pues algunos de sus negocios también están seriamente afectados.
En cuanto a la guerra en Afganistán, los militares norteamericanos no necesitan mucha valentía para lanzar misiles y bombas desde naves inalcanzables para las defensas afganas. La necesitarán a la hora de algún enfrentamiento terrestre. Seguramente no será un "nuevo Vietnam", los talibanes ahora no contarán con ningún gobierno amigo que les suministre armas, municiones y áreas de resguardo. Pero también es seguro que en tierra la posibilidad de bajas es grande, pues el enfrentamiento se alargará en el tiempo y no se limitará solamente al territorio afgano.
Cada día que pasa EEUU suma y suma enemigos y opositores de todo tipo, desde los musulmanes ofendidos y hastiados de las agresiones, la repercusión directa en las economías del tercer mundo que se traduce en más pobreza, y hasta los empresarios de cualquier signo afectados por la depresión de casi todos los mercados.
Los "errores" o "efectos colaterales" no son tales. Es parte del ataque a Afganistán. Se trata de un "ablandamiento" planeado para quitarle base social a los talibanes, para disminuir y paralizar la ayuda a los combatientes. Así lo hicieron sistemáticamente en Vietnam masacrando población por aire y por tierra y creando las "aldeas estratégicas" para el control estricto de la población, cuyo diseño partía de obligar al éxodo de grandes zonas rurales. Por supuesto que no les conviene que el mundo se entere de sus crímenes, para tales efectos han reivindicado oficialmente su intención de mentir, han dicho que la CIA realizará asesinatos de personas seleccionadas por ellos y han afirmado que emprenderán operaciones secretas de cualquier tipo. A nadie informarán ni darán cuenta de sus actos. Para esto necesitan censurar a toda la prensa mundial e intentan hegemonizar todas las noticias al respecto. No obstante al control que tienen de los medios de comunicación en el mundo, donde manipulan y mienten sin rubor, todos los días se filtran las verdades a través de medios independientes que muestran las crueldades de su guerra. En muy poco tiempo se desmoronó la mentira ante la cruda realidad. Hasta ahora mas del 90% de los muertos y heridos son civiles inocentes.
Realmente es muy poco probable que EEUU pueda dominar al mundo por la fuerza. Los pueblos necesariamente lucharan contra tales intentos obligando al Imperio a percibir su propia debilidad. Si llegaran a masificar su tropas en tierra afgana, o en cualquier otro territorio del planeta, necesariamente sufrirán bajas, eventualidad para la cual ni su pueblo estadounidense está preparado ni tampoco sus soldados. La humanidad es demasiado grande y diversa para un imperio que ya muestra sus pies de barro. ¡ RESISTIR, SUMAR Y FORTALECER
FRENTE PATRIÓTICO MANUEL RODRÍGUEZ
noviembre de 2001
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