En este primero de mayo saludamos a las y los trabajadores chilenos, herederos de luchadores y revolucionarios como Luis Emilio Recabarren, Clotario Blest y tantos otros que dieron su vida por la causa de los explotados. Reivindicamos el rol del trabajo como actividad creadora del mundo, y a la clase trabajadora como principal generadora de la riqueza de la sociedad, siendo cada vez son más los explotados, los que viven de su salario y están sometidos a injustas relaciones laborales.
Los Rodriguistas estamos convencidos del papel esencial de la clase obrera y los asalariados en general como fuerza motriz para un proceso de transformación revolucionaria de la sociedad, por lo que nuestra construcción política apunta al desarrollo de un fuerte movimiento de los trabajadores.
Desde los inicios de la dictadura militar, y de la imposición del neoliberalismo en nuestro país, la clase dominante se preocupó sucesivamente de aniquilar, reprimir y legislar para desmantelar y atomizar a las organizaciones sindicales, condición que en general se ha mantenido en estos gobiernos civiles, los cuales han puesto el desarrollo del país en manos de las elites del capital financiero, industrial y comercial, y donde los trabajadores son vistos como molestos obstáculos cuyas demandas obstaculizan las ganancias patronales, que se basan en un Código Laboral que beneficia al gran empresariado, con bajos salarios, flexibilidad laboral, trabajo precario y un alto índice de cesantes.
Además, la "Agenda pro Crecimiento" que Gobierno y empresarios acordaron para enfrentar la actual crisis económica no hace mas que radicalizar la opción neoliberal de Lagos, que con los empresarios converge una vez más en la tesis de que hay que darle mas espacios y expectativas a la iniciativa privada, privatizando y reduciendo impuestos para así recuperar las inversiones y generar nuevos empleos. Ningún interés hubo por escuchar a las organizaciones sindicales, ni siquiera las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) fueron oídas, siendo que son las que generan la mayor cantidad de empleo en nuestro país. El interés principal del régimen no esta puesto en el trabajo, sino en las ganancias de los capitalistas, privilegiando los parámetros macroeconómicos del modelo en desmedro de los "microbolsillos"de los trabajadores.
Por otra parte organizaciones como la CUT no han logrado aún convertirse en una herramienta eficaz para la lucha por los derechos de los trabajadores, principalmente por la falta de coherencia en la conducción de dicho organismo, tanto por la continua intervención de operadores de los partidos de gobierno, como por la burocratización de las direcciones de la Central, que han devenido en campo de disputa entre partidos políticos. La CUT no puede seguir siendo una correa transmisora de políticas oficialistas, debe ser un espacio para la intervención independiente de la clase trabajadora, y sus dirigentes de una vez por todas deben optar por los intereses permanentes de sus bases y no por los del gobierno de turno.
Pero no es suficiente cuestionar la conducción de la CUT, es necesario abrir el debate en torno a cómo fortalecernos y movilizarnos, dar pasos concretos en cuanto a fijar objetivos reivindicativos y políticos comunes, trabajarlos paso a paso en forma solidaria, con compromiso, responsabilidad y conciencia de clase, partiendo por resolver cómo nos organizamos, cómo discutimos y cómo actuamos, haciendo claridad que los enemigos inmediatos de los trabajadores son el gobierno, los empresarios y las recetas imperialistas del FMI. Rechazamos acuerdos como el ALCA, que generarán más riqueza para los ricos y más pobreza para los pobres, más cesantía miseria y explotación.
Los trabajadores debemos confiar en nosotros mismos e ir generando nuestro propio proyecto de país. alternativo al neoliberalismo y que represente al conjunto de la clase trabajadora.
¡¡ EL FRENTE AVANZA
CONSTRUYENDO LA ALTERNATIVA POPULAR
JUNTO A LOS TRABAJADORES !!
1 de mayo de 2002