DESAFÍOS DEL FPMR EN SU 23 ANIVERSARIO
"...Ya es hora de dejar atrás ese lamento permanente, paralizante, desmoralizador y lacrimógeno, por “los buenos viejos tiempos que se han ido y no volverán”. Dejemos la añoranza y la nostalgia... Las mejores luchas, las más radicales y audaces, todavía no han sucedido. El desafío que la nueva época nos pone por delante consiste en recuperar la iniciativa política y la ofensiva teórica."
(Prólogo a la edición mexicana de El Capital, Historia y Método de Néstor Kohan).
Con la culminación del 2006 se cierra para nosotros una etapa que significó situar a escala nacional la mirada y conciencia del pueblo en la propuesta del FPMR, que habla de los problemas de hoy y del proyecto de país por el cual luchamos, creando una enorme simpatía en la gente común, incluso una franja de esta ha decidido un compromiso mayor: unirse a nuestro proceso de construcción y proyecto.
Así se sigue instalando al Rodriguismo como una corriente política que busca incidir en las condiciones del momento, consecuente con su historia, necesidades del presente y las grandes tareas de la lucha Patriótica, Popular y Revolucionaria que dijimos asumir al iniciar la implementación de nuestro nuevo proyecto político. Camino complejo y lleno de viejos y no tan viejos problemas, de múltiples contradicciones nuestras y del campo social y político que debemos superar para constituirnos en alternativa de lucha y aportar a la recomposición de fuerzas populares en esta coyuntura.
Y aunque persiste la brecha entre lo que somos y lo que necesitamos ser para superar las introspecciones y prácticas que muchas veces son sólo simbólicas de nuestra opción (autoreferenciales incluso), estamos decididos a persistir hasta lograr un salto cualitativo que nos instale como un actor realmente desequilibrante y orientador en los enfrentamientos que ya nuestro pueblo ha comenzado a dar, aunque carente de herramientas y sujeto al espontaneísmo de la fase embrionaria que cursa, de aprendizaje, reafirmación de intereses y organización de sus luchas.
Los 23 años en este sentido, encuentran al Frente en un momento crucial para el país y para la concreción de un polo revolucionario que dispute el inmenso vacío de conducción y falta de proyecto que existe y persiste en el campo de la oposición efectiva al modelo. Los fracasos electoreros del reformismo y las escaramuzas movimientistas sin más norte que la humanización del Capitalismo, los dejó en la disyuntiva de colgarse como vagón de cola de la institucionalidad o extinguirse en la base social que ya los mira como lo que son: oportunistas y tránsfugas con mentalidad de tapón. Quedando solo por dilucidarse si otras instancias tradicionales de la izquierda, o nuevas orgánicas surgidas a partir de la crisis de los últimos años, o de colectivos y grupos más ideológicos, se atreverán a pasar a una propuesta de vanguardia, de lucha nacional y construcción de fuerzas para las grandes luchas que se vienen, o permanecerán en las pequeñas tácticas y disputas localistas o por la web, como el basismo y otras tendencias en el campo actual de la construcción.
Hacia allá apunta hoy la estrategia de FPMR, a las acciones de masas que confronten y golpeen al capitalismo y las estructuras de la clase dominante, por lo que junto con saludar este nuevo aniversario de la organización, no está demás hacer pública la exigencia que nos estamos haciendo internamente, en el sentido de profundizar la construcción actual, la lucha política e ideológica, la formación de cuadros y la unidad en la acción que nos permita pasar objetivamente “de lo nacional a lo continental de la lucha” como un desafío ineludible...