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Sólo la lucha nos hará libres

 

ENTREVISTA A MAURICIO HERNANDEZ,
COMBATIENTE INTERNACIONALISTA DETENIDO EN BRASIL


Nuestro medio ha querido republicar una de las primeras entrevistas realizadas por «Ramiro» desde Brasil -lugar donde fue detenido mientras cumplía tareas políticas internacionales-, en la cual da a conocer un conjunto de temas que hoy adquieren gran relevancia para los efectos de fortalecer la lucha por su libertad junto a los demás chilenos detenidos en condiciones aberrantes, todos combatientes internacionalistas que hoy requieren de nuestro apoyo incondicional.

Cuándo llegó usted a Brasil para participar en el secuestro de Olivetto?
Llegué en junio de 2001 con el objetivo de eludir la persecución de la policía chilena y me incorporé a la operación el 13 de diciembre.

¿Cuál fue su participación y función en el caso?
Mi participación se limitó a la negociación del secuestro y mis funciones en el equipo de negociación estaban relacionadas con el análisis y elaboración de los mensajes intercambiados con la familia del secuestrado.

¿Por qué Olivetto fue escogido como objetivo?
No conozco el análisis ni la evaluación que seleccionó a Olivetto como objetivo porque no participé de ella. Imagino que hubo consideraciones sobre la solvencia económica, de salud y otras de carácter operativo, como mandan las reglas en estos casos.

Documentos incautados muestran que ustedes tenían mucho temor de la acción de la policía brasileña. ¿Por qué?
No sé a qué documentos se refiere, no obstante me parece de sentido común la cautela en relación a la policía, debido a que sería su tarea investigar el caso e intentar detenernos.

¿Fue difícil mantener la disciplina del grupo?
Por grupo entiendo a seis personas que fueron detenidas en Serra Negra, ya que era el único del cual formé parte en esta operación. En cuanto a la disciplina, ella era normal.

¿Cuántas personas participaron de la operación. Cuántas son necesarias para una operación como esa?
Sólo sé que del grupo del cual participé eran seis. Y existe el compañero que hacía la comunicación con el lugar del cautiverio. Por el conocimiento y la experiencia que tengo en las operaciones urbanas, el número de participantes es determinado por varios factores, como el objetivo, el terreno, el enemigo, etc. No hay, pues, un número fijo para cada operación.

¿La guerrilla colombiana de Liberación Nacional (ELN) financió el secuestro?
El financiamiento de esa operación fue hecha por nosotros y por los compañeros miristas en partes iguales.

La policía encontró en sus computadores un documento del ELN. ¿Cómo lo obtuvieron?
No sé exactamente cómo se consiguió ese documento, pero encontrar material escrito y audiovi-sual de las organizaciones armadas de Colombia no es ningún misterio, lo mismo que de los zapatistas y otros grupos. Internet, por ejemplo, es un medio donde generalmente todos tienen su página web y publican documentos y opiniones. También existen representaciones en algunos países donde se puede obtener material de esas organizaciones y en la izquierda también circulan e intercambian esos documentos.

La policía encontró fotos de Luis Alberto Moreno Correa y de Pablo Muñoz Hoffman en su departamento de Santos. ¿Ellos participaron del secuestro?
No tengo conocimiento de que hayan participado, tenía guardadas esas fotos por razones que no cabe mencionar aquí.

La policía cree que hubo frentistas involucrados en el secuestro de los publicistas Luis Sales y Geraldo Alonso, que ocurrieron en Brasil en el 1989 y 1992. ¿El Frente fue responsable de esos secuestros?
No tengo conocimiento de que militantes activos del FPMR hayan participado de esos casos.

La policía sospecha que la brasileña Naila Tosta de Freistas, ex militante del MIR y de la Vanguardia Popular Revolucionaria (VPR) participó del secuestro ¿Es verdad?
Me parece evidente el intento de envolver a esa persona en nuestro caso con el objetivo de vincular el secuestro de Olivetto al de Abilio Diniz, en el cual esa persona figura como cómplice. No la conozco y no tengo ningún indicio de que haya participado de nuestra operación.

¿Algún otro brasileño participó del secuestro?
No que yo sepa.

Lula, el candidato de la Alianza entre el Partido de los Trabajadores (PT) y el Partido Comunista de Brasil a la presidencia lidera las encuestas ¿La acción de ustedes tomó en consideración ese dato? ¿Usted no teme que el secuestro perjudique a la izquierda brasileña?
No sé exactamente si los compañeros que prepararon esa operación evaluaron eso. Creo difícil que nuestro caso pueda afectar la candidatura del PT porque las personas comunes todavía se acuerdan del show montado por algunos sectores políticos, de la prensa, y de la policía en 1989 para involucrar el secuestro de Diniz al PT y, de esa forma, afectar negativamente esa candidatura. Pero en el proceso judicial no se probó nada. Por eso, creo que no tendría credibilidad hoy una campaña similar.

¿Usted tiene contacto con algún grupo político brasileño?
No tengo ningún contacto de carácter político en Brasil.

¿Por qué las normas de cautiverio de Olivetto fueron tan rígidas? Para el fiscal, lo que ustedes hicieron fue tortura. ¿Qué piensa usted de esa acusación?
Las normas para el cautiverio donde permaneció Olivetto, fueron confeccionadas según criterios preestablecidos que tuvieron como único objetivo la seguridad del local, por tanto, no buscaban producir sufrimiento al secuestrado. Es un hecho que las condiciones de encierro son difíciles para cualquier persona, sobre todo para los que tienen una vida sin sobresaltos, producto de la riqueza económica que poseen y disfrutan, la acusación de tortura no tiene sustento jurídico. Junto a ello, en la entrevista que Olivetto dio un par de días después de ser liberado él no dijo que haya sido torturado. Jamás cometemos abusos o humillaciones contra un secuestrado, prueba de eso es que todos los rehenes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez fueron siempre liberados sanos y salvo. Me refiero a los tres militares, al periodista, y el empresario que el Frente secuestró durante su historia, todos con finalidades políticas, inclusive los militares que eran nuestros enemigos directos fueron tratados con respeto y dignidad.

Sus familiares dijeron que la policía brasileña los torturó ¿Es verdad?
Voy a repetir lo que declaré al tribunal: los compañeros Alfredo y Marco me contaron que fueron torturados por la policía en Amparo, que les aplicaron golpes eléctricos y que fueron colgados en el pau-de-arara, además de eso, Marco tenía secuelas de esas torturas. Bastaba que él se pusiera de pie y su cuerpo temblaba entero. Es de conocimiento público que tanto la policía, como cualquier otro organismo del Estado que tenga una tarea represiva emplea la tortura como método, sea para obtener informaciones del detenido o para infundir terror en el torturado. También es un hecho que esos organismos torturan con absoluta impunidad. Por último la mayoría de las denuncias de tortura son archivadas sin investigación. Esa es la triste realidad de nuestra civilización.

¿Usted conoce a los militantes del MIR que secuestraron a Abilio Diniz?
No conozco a ninguna de las personas involucradas en ese secuestro.

La policía sospecha que el secuestro fue planeado en México y Argentina ¿Es verdad? ¿Cuáles son las actividades que el FPMR mantiene en esos dos países?
No tengo conocimiento del país o lugar donde se planeó el secuestro. Sobre las actividades del Frente en cualquier parte del mundo, a excepción de Chile, no me pronunciaré.

¿Cuánto se gastó en la planificación del secuestro?
No sé cuánto se gastó porque no participé de esa fase.

¿Para quién iría el dinero del rescate?
Los recursos que obtuviésemos serían divididos en partes iguales con los compañeros del MIR.

¿Cuál es la importancia de esa operación para las actividades del MIR y del FPMR?
Creo que la importancia de una operación financiera está relacionada con las necesidades a ese respecto, por eso su importancia es relativa. Tendría que considerar varios elementos para una evaluación más exacta de la real importancia de los recursos que pretendíamos, pero es obvio que no puedo hacer eso públicamente.

En un mensaje capturado por la policía, se habla de la necesidad de un grupo de obtener un 50 por ciento por adelantado para ejecutar el secuestro por causa de las dificultades financieras ¿Qué grupo es ese? ¿La operación es el secuestro de Olivetto?
Aquí respondo a una pregunta que no me hicieron, con respecto a la cárcel en que me encuentro (el anexo de la Casa de Custodia de Taubate). Esta cárcel en la cual estamos presos posee un régimen disciplinario diferenciado, concebido para presos reincidentes o que hayan cometido actos de indisciplina en otras prisiones. Se está aislado en una celda 24 horas por día, salvo la salida al patio durante una hora, cuatro veces por semana. En relación a nosotros, es evidente que no reunimos ninguno de esos dos requisitos para estar en esta prisión. Además, nuestras salidas al patio se restringen a una vez por semana y no a cuatro como dice el reglamento. Frente a eso la única cosa a pensar es que se debe a una discriminación ideológica o a un comportamiento xenófobo. Por último, diría que esta cárcel es peor, en relación a los derechos de los presos, que las de Pinochet.

¿Qué pretende hacer cuando salga de prisión?
Ahora continuaré en la celda leyendo “Peleando a la Contra”, de Charles Bukowski. En cuanto a los planes futuros desearía ver el mar.

Segunda Parte

¿Cuándo comenzó a actuar en la izquierda chilena?
Comencé a militar en las Juventudes Comunistas en 1971, en pleno gobierno de Salvador Allende. Vengo de una familia de izquierda. Mis padres eran socialistas y mis hermanos comunistas. En el período que comencé a militar era muy difícil que un joven estuviese ajeno al proceso político de la época, ya que la vida del país estaba totalmente politizada, producto del gobierno de la Unidad Popular (UP), el cual propiciaba múltiples espacios de participación ciudadana para enfrentar los problemas del país.

¿Por cuáles organizaciones pasó usted?
Milité en la JJ.CC. hasta 1983 cuando ingresé a las filas del FPMR.

Usted es sindicado como el jefe militar del Frente ¿Tuvo entrenamiento en la antigua Alemania Oriental?
Hablar de jefe militar es cosa del pasado, de cuando el Frente era un aparato armado, clandestino, jerarquizado verticalmente, en la cual su dinámica fundamental era de carácter operativo y se expresaba principalmente por formas armadas. En ese tiempo había jefes en varios niveles y, durante un tiempo, comandantes. Hace 10 años que el FPMR se está transformando, tanto política como estructuralmen-te. Ya no hay jefes ni órdenes. En relación a Alemania Oriental, nunca estuve en ese país.

¿Usted tuvo entrenamiento militar en Cuba?
En la década de los 80’ como rodriguista, tuve la oportunidad, al igual que tantos jóvenes chilenos de organizaciones de izquierda de recibir preparación en Cuba como parte del esfuerzo solidario de esa revolución para con el pueblo chileno que luchaba contra la dictadura de Pinochet.

¿Por qué fracasó el plan de José Valenzuela Levi de matar al general Pinochet en 1986? ¿Cuáles fueron las fallas desde el punto de vista militar? ¿Usted participó de esa operación?
Antes de decir nada, la planificación de la emboscada para ajusticiar al tirano, llamada por el Frente: “Operación Siglo XX”, fue realizada por un colectivo de la dirección del Frente. José Joaquín Valenzuela Levi, o el Comandante Ernesto participó del plan y fue el jefe del trabajo de campo de la operación. Sobre el fracaso, por no haber cumplido el objetivo principal, las causas están en aspectos operativos y técnicos, en detalles del plan y del armamento utilizado. De mi parte, tuve la provechosa oportunidad de ser convocado para esa operación.

¿Cómo fueron las discusiones en el Frente hasta la ruptura con el PC en 1987? ¿Por qué ustedes decidieron seguir en el camino de las armas?
Fueron diferencias políticas las que llevaron a la ruptura del Frente con el PC. Se podrían resumir en que el fin de la dictadura, para el Frente, pasaba por su derrota político-militar y, para el PC, por derrotarla políticamente, siguiendo el itinerario trazado por Pinochet. Esas diferencias tuvieron su base en lecturas distintas de ese contexto hechas por el PC y por el Frente. La postura del Frente explica por qué seguimos en el camino de la confrontación armada contra la dictadura.

¿Cómo evaluaban ustedes a los jefes del PC Luis Corvalán y Volodia Teitelboim?
Respecto a los dirigentes del PC en general, nuestra apreciación en los tiempos de la ruptura fue de mucha decepción, por la renuncia que hicieron de una política que ellos mismos habían impulsado y que para el Frente seguía válida en sus formas y moralmente.

¿Qué sabe usted del secuestro del coronel de ejército chileno, coronel Carlos Carreño, en 1987, y que fue liberado en Sao Paulo? ¿Participó de esa operación?
Esa operación, llamada “Príncipe” para nosotros, fue la primera de envergadura realizada por el Frente en su vida independiente, después de la ruptura con el PC en 1987. Fue un momento político complejo y sensible, porque se estaba definiendo qué tipo de salida se tendría con relación a la dictadura. Los sectores políticos de centro, de la derecha y de la iglesia católica, con el patrocinio de los Estados Unidos, estaban afinando un acuerdo con los militares para una transición pacífica, dentro de los límites de la constitución de Pi-nochet, promulgada en 1980. Ella contemplaba un plebiscito en 1988, en que se decidiría si Pinochet continuaba como Presidente o si se efectuaban elecciones en 1989. Por otro lado, estaban los sectores más radicalizados que proponían derrocar la dictadura. Por eso, aquella operación tuvo como objetivo poner en conocimiento del país la posición del Frente –una de las exigencias para liberar a Carreño fue la publicación en la prensa de varias declaraciones del Frente-. Junto a ello se exigió la entrega por parte del Estado de mercaderías y alimentos en varias poblaciones de Santiago. Con la liberación del coronel en Sao Paulo, sano y salvo, se produjo una inmensa simpatía en los sectores populares. Fue sin duda un golpe a la moral de la dictadura, pues significó burlar los servicios de seguridad y el férreo control que ejercían sobre el país. Participé de varias fases de la operación bajo el comando del compañero Rigo-berto, uno de los principales jefes operativos del FPMR.

¿Por qué continuar una lucha armada, después que Pino-chet dejó el gobierno?
Son varios los elementos que explican por qué continuamos por el mismo camino. El fundamental fue no haber sido capaces de interpretar, en toda su magnitud y alcance, el nuevo contexto político que se abría. En nuestra reflexión posterior hay una frase que sintetiza bien esa idea: “La realidad iba para un lado y nosotros íbamos para el otro”. En los años 1992 y 1993 quedó en evidencia que no podíamos continuar en esa misma dinámica operativa, ya que el Frente se había reducido a una expresión mínima. Ese es uno de los principales factores que detonó el proceso de reflexión en nuestras filas y nos llevó a cambiar nuestra política, partiendo por el reconocimiento de nuestra estrategia (la Guerra Patriótica y Nacional). Se define entonces el trabajo social de base y la inserción en la realidad política y social como forma de nuestra participación en el proceso de rearticulación global de los sectores más golpeados por el dominio neoliberal, que resistieron y reclamaron su derecho de pensar y de construir un mundo distinto o como dijo el subcomandante Marcos de los zapatistas: “Un mundo donde no existen muchos mundos”.

¿Por qué mataron al senador Jaime Guzmán?
En el año 1990, con el advenimiento del gobierno civil, el Frente tenía la convicción que no serían juzgados ni penados los responsables intelectuales y materiales de las violaciones a los derechos humanos en los 17 años de dictadura militar, debido al hecho que los sectores políticos comprometidos en la transición política negociada con los militares consideraban que la justicia sería hecha en la medida de los posible. En otras palabras admitían que habría justicia en la medida que Pinochet lo permitiese. Por eso, era evidente que no habría justicia para millares de desaparecidos, torturados, exilia-dos, etc. Ello nos llevó a definir una serie de objetivos para ser ajusticiados, fueran autores o cómplices de esos crímenes. Guzmán era un anticomunista furibundo, líder máximos de la extrema derecha chilena e instigador del golpe militar de 1973 que derribó a Salvador Allende y acabó con la democracia. Después actuó como uno de los principales ideólogos de la dictadura. Eso son algunos de los motivos que nos llevaron a hacer su ajusticiamiento.

¿Por qué se secuestró a Cristián Edwards? ¿El dinero serviría para financiar al Frente?
El secuestro de Edwards tuvo para el Frente una finalidad financiera, junto a ello, golpeábamos a una de las más poderosas familias chilena y de reconocidos vínculos con los norteamericanos. Entonces lo fundamental fue conseguir los recursos que necesitábamos.

¿Es verdad que el Frente hizo un acuerdo con el gobierno chileno, según el cual los líderes de la organización quedarían libres si partían para el exilio y terminaban con sus actividades en el país?
El FPMR no realizó ningún acuerdo de ese tipo con el gobierno chileno. Otra cosa es que, de manera individual, algún personaje hubiese negociado para su beneficio personal. Eso se puede presumir, pues algunos ex-dirigentes del FPMR viven actualmente en Chile totalmente legalizados y con el reconocimiento de las autoridades.

Agdalín Valenzuela fue un traidor. Para la policía él fue ejecutado por sus compañeros que desconfiaban de su traición...
Tenemos indicios de que Agdalín Valenzuela colaboró con los servicios de seguridad del gobierno chileno desde 1992, entregando informaciones a la dirección de seguridad, conocida también como La Oficina. En todo el tiempo de ese trabajo de espionaje militó activamente en el Frente. Las informaciones que él obtuvo en el FPMR y que entregó a La Oficina significaron la caída de algunos militantes rodriguistas y también la pérdida de recursos. Ese sujeto fue un aliado de La Oficina, cuyo objetivo era, entre otros el aniquilamiento del FPMR.

La policía chilena dice haber interceptado conversaciones suyas desde Cuba con sus parientes en Chile, después de su fuga en 1996 ¿Usted estuvo en Cuba? ¿Cómo explica tener un timbre cubano en uno de sus pasaportes requisados por la policía?
Respecto a nuestra estadía o no en Cuba no me voy a pronunciar. Primero, porque debería ser suficiente el pronunciamiento del gobierno cubano, y segundo, porque no voy a alimentar una polémica instigada por los que pretenden crear problemas o perjudicar a este país. Sobre el timbre que hay en uno de los pasaportes, ese tiene una firma de 1994. Cabe recordar que estuve preso desde agosto de 1993 hasta diciembre de 1996.

¿El Frente está preparando nuevas acciones en Chile?
Como ya dije, la realidad del rodriguismo hoy en día es otra, y lo que hagamos no pasa por la realización o no de acciones armadas. Su praxis es producto de la dinámica política y social en que participa.

¡Sólo la lucha nos hará  libres!